Nuevas amistades
Andrea es una chica recién graduada de la licenciatura, su astucia y libertad la han llevado a ser de las niñas más populares del instituto. Su gracia hace reír a todos los chicos y su sentido fiestero y alegre la hace la anfitriona perfecta de las fiestas y los antros. Es un excelente elemento para poner ambiente en alguna celebración ya que es muy divertida, le encanta bailar y sobresalir. Es una líder innata, aprovecha sus talentos de sociabilidad para poder lograr sus objetivos y siempre triunfa. Su físico no es el más atractivo pero su personalidad le ha permitido salir con los chicos más codiciados de la escuela a quienes ella les ha roto el corazón pues no los toma enserio y los desplaza por la fiesta y la buena vida.
Es la
menor de cinco hermanos y debido a esta cuestión sus padres la han arropado con
las mejores condiciones, desde tener un auto último modelo, poder llenar su
guardarropa de marcas de lujo y tener una tarjeta sin límite a su disposición.
Andrea
se ha cansado de salir con niños de su universidad y gracias a su popularidad
ha entrado en otros ambientes donde ha conocido empresarios, abogados y
personalidades más distinguidas quienes buscan una aventura con jóvenes de su
edad. Ella con la intención de divertirse y obtener regalos de sus acompañantes
ha dejado de vislumbrar la línea del bien y el mal. Le gusta el alcohol, el
sexo sin compromisos viajar por el mundo y divertirse sin restricciones.
Es cliente frecuente del antro más popular de
la zona quien acoge a Andrea por su personalidad, es ella quien se encarga de
llenar el lugar con elementos diversos que derrochan su dinero y sin duda se
sienten muy cómodos con el acompañamiento de Andrea quien es el alma de la
fiesta. Siempre está riéndose, bailando, disfrutando de la música y todos a su alrededor
quieren acercarse a su mesa.
En una
ocasión Andrea visitó la casa del hermano de una amiga en Cuernavaca, cuando
llegó se maravilló de los lujos que rodeaban el recinto, bajó de la camioneta
que muy amablemente la llevó desde su casa hasta la residencia, el móvil había
sido enviado por su nuevo amigo quien la esperaba con ansias recomendada por su
hermana. Andrea no esperaba más que una fiesta descomunal como las que estaba acostumbrada
y desde el primero momento que pisó el pasto del lugar se dio cuenta que eso
iba a ser lo que prometía. Vio en el estacionamiento autos de lujo y bajar mujeres
y hombres al por mayor, seguro la pasaría muy bien.
Gente
de seguridad inspeccionó sigilosamente sus pertenencias y le dio acceso al lugar, un dj tocaba al fondo
música tecno y una cantina enorme es la que decoraba el lugar; vinos, licores, botellas
y múltiples cocteles eran los que se servían a los invitados. Las personas se
veían extasiadas por el ambiente, a lo lejos se alcanzó a visualizar la silueta
de un hombre mayor que Andrea, canas pronunciadas un bigote grisáceo, estatura
media y semblante tétrico. Era Jorge el hermano de su amiga y anfitrión de la fiesta.
Él estaba encantado con Andrea, la besó en la mejilla y se presentó. Toda la
fiesta se quedó con ella, acariciaba su cabello, su cara, la llenaba de elogios
y le recalcaba lo bien que se sentía con conocerla.
Andrea
se dejó cautivar por el hombre quien no le pareció atractivo pero que seguro merecía
un buen trato por sus atenciones. Al calor de loa tragos Jorge empezó a bajar
las manos y acariciar sus muslos, Andrea le correspondió con un beso muy cerca
de los labios y él lo tomó como un gesto aceptando sus insinuaciones, Andrea
estaba acostumbrada a los hombres como él que buscaba mujeres más jóvenes y las
llevaban de buenos tratos a cambio de sexo, no le incomodaba. Ella misma perdió
la cuenta de cuantas veces se había topado como personas así, disfrutaba su
cuerpo y su sexualidad y sabía que debía dar algo a cambio de todas sus
gratificaciones. Lo tomaba como algo sin sentido de discusión, no era una
persona sin corazón, pero había entendido muy bien esa dinámica de vida. Claro
que tenía sentimientos, pero sabía muy bien que ese tipo de hombres no merecían
que ella los demostrara, tampoco era frívola, simplemente disfrutaba de las condiciones
que se le atravesaban en la vida y les sacaba provecho.
Tuvo sexo con Jorge en esa ocasión y otras
tantas y aunque no le hacía falta nada económicamente hablando ella disfrutaba
de los regalos que él le proporcionaba; viajes, lujos, comidas en restaurantes distinguidos,
Andrea tenía todo al por mayor, sin ninguna restricción. No era novia de Jorge
solo era su acompañante y ella entendía muy bien la dinámica, muy pronto se
convirtió en una de sus chicas predilectas pues ejecutaba muy bien la definición
de poli amor, ella salía con sus amigos como lo solía hacer antes de conocerlo,
se divertía como siempre en los antros y disfrutaba de la compañía de quien quería, dejaba
que Jorge también lo hiciera, que saliera con otras chicas , que pensara que
tenía cierto dominio sobre la relación pero nunca fue así pues quien ponía las
condiciones era ella.
En una
tarde mientras ella acompañaba a Jorge vislumbro que había otros acompañantes
en la sala de la casa donde se alojaban, preguntó sobre sus intenciones a Jorge
quien solo sonrió y se los presentó sin mencionar sus apellidos, le mencionó
que eran hombres de negocios y que estaban ahí para también gozar de su
compañía. A Andrea no le sorprendió pues entre sus encuentros sexuales había
estado con múltiples parejas y había cedido a estar con algunos amigos de
Jorge. El negocio era claro, le por propusieron a Andrea invitar a amigas a
pasar tiempo con hombres, siendo sus acompañantes, ellas tendrían que procurar
siendo atentas y amables, así como ceder a encuentros sexuales, le agradó la
idea ya que sabía de chicas que les interesaría brindar sus servicios y obvio
ella tendría beneficios.
En
alguna ocasión conoció a Gabriela una chica que llegó a un restaurante que ella
frecuentaba, Andrea por andar a las prisas dejó su teléfono celular en el
restaurante y cuando regresó a buscarlo Gaby lo tenía en sus manos, había
contestado la llamada que Andrea había hecho y le había dicho que había
encontrado en aparato en el baño, Andrea agradeció el gesto y le invitó una
cerveza, Gabriela cedió y fue el comienzo de una agradable amistad. Sin duda
Gabriela y Andrea eran diferentes, Gabriela con trabajos había podido pagar un
desayuno del restaurante y Andrea era cliente frecuente de este, le apreció muy
atractivo su forma de vestir, de desenvolverse con los chicos que le
coqueteaban en las mesas laterales, se preguntaba cuándo podría alcanzar los
lujos que su nueva amiga presentaba y sin duda envidió que siendo de la misma
edad tuviera tantas diferencias.
Andrea
de igual manera vio la vulnerabilidad de Gaby y le dio su número de celular
para poderla contactar el fin siguiente, tenía buen cuerpo, una sonrisa bonita,
vio potencial en ella y sobre todo una notable necesidad. Gabriela no se
alejaría de su nueva amiga quien pagó toda la cuenta de la noche que
compartieron juntas, y poseía uno de los palcos vip del antro más popular de la
zona, entraba a ese lugar como su fuera su casa y fue ahí cuando conoció a
Antonio un chico muy atractivo amigo de Andrea quien se acompañaba de los besos
de Iván un compañero que Gabriela conocía de la escuela, quien era novio de
su amiga Jaylin.

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